El freelance: ser o desaparecer – Red Emprendedor

El freelance: ser o desaparecer

 

Por: Eduardo Lara

Cuando inicié mi carrera profesional como egresado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, se me presentaron dos oportunidades para emprender el vuelo: trabajar para la iniciativa privada, en una de las agencias de publicidad más reconocidas en el país, o ser freelance (profesionista independiente) y moverme libre como el viento, dejando fluir toda mi creatividad. Opté por la primera: convertirme en un Godínez hecho y derecho y agarrar experiencia suficiente para posteriormente ser un freelance muy fregón.

Pasaron los años y sinceramente nunca me convertí en ese profesionista independiente que trabaja desde la comodidad de su casa, o desde su cafetería favorita, siempre a su ritmo, pero con los tiempos y cláusulas de sus clientes, es decir, un colaborador más de una empresa que los Godínez saben que existe en algún lugar de la Tierra, pero que no cuenta con ningún derecho, ningún beneficio corporativo más que un pago programado y punto.

Una vez claro el concepto de tan conocida figura, ahora explicaré desde mi visión y experiencia como empresario, cuáles son los requisitos que debe de cumplir un colaborador independiente al momento de ofrecer sus servicios a una micro, pequeña, mediana, grande o monstruosa corporación-iniciativa:

1.- Estar dado de alta ante el SAT. Cualquier profesionista independiente que pretenda colaborar en una empresa deberá entender que, aún trabajando desde casa, debe cumplir con sus obligaciones fiscales. La empresa se sentirá tranquila de saber que las transferencias y cheques programados estarán en el marco de la legalidad. Por otra parte, el freelance tendrá mayores oportunidades de hacer negocios con empresas formalmente constituidas.

2.- Estar actualizado y especializado. Uno de los grandes “cocos” para los empresarios es lidiar con freelancers que se dicen los más “fregones”, pero que no cuentan con ninguna credencial que los acredite. Es importante para un profesionista independiente incluir en su CV las constancias de cursos, diplomados o capacitaciones para generar confianza.

3.- Contar con una carpeta de servicios. En algún momento sufrí la penosa necesidad de pedir tres veces a un candidato freelance: “¿Me puedes enviar tu trabajo vía email?” Luego del tercer intento, recibí vía Whatsapp imágenes de poca calidad, con un texto con mala ortografía que decía: “Es todo lo que tengo, compa”. Agradecí el interés de colaborar conmigo y dije: “nosotros te llamamos”.

4.- Respetar los tiempos de entrega. Cuando una empresa se compromete con el cliente a entregar los “finales” en tiempo y forma, quiere decir que no puede haber opción de “al rato te lo mando porque mi freelance aún no me lo manda”. Los tiempos son sagrados y entregar a tiempo es sello de calidad y confianza. La responsabilidad de entregar a tiempo va por ambas partes: de empresa a freelance y viceversa.

5.- Implementar un protocolo de recepción y entrega. La concentración y respaldo de evidencias durante el proceso de colaboración son fundamentales. Actualmente muchas empresas solicitan todo vía correo electrónico a sus freelancers, al igual que ellos a sus “patrones temporales”, para dejar evidencia de acuerdos y entregas, a pesar de haberlo dialogado vía telefónica, videoconferencia o reunión. Los supuestos no existen en el campo profesional.

Los pasados cinco puntos orientativos son recomendaciones estratégicas para fortalecer la labor profesional. Me queda claro que su aplicación permite a muchos profesionistas independientes ganar confianza y prestigio.

*Lic. en Comunicación. Posgraduado en Mercadotecnia turística. Prefeson, conferencista, consultor turístico y gestor cultural.