Las redes no discriminan | Red Emprendedor

Las redes no discriminan

 

Los románticos del papel y de la publicidad convencional no podemos resistirnos más y quedarnos en la ignominia, a vegetar por el resto de nuestros días, si es que todavía queremos emprender un negocio o cualquier actividad lucrativa o formativa.

Si bien en nuestros tiempos (década de los 80 y 90, y en los primeros años del nuevo siglo) las cantidades de papel con anuncios comerciales que se tiraban en imprentas o casas editoras, eran simplemente impresionantes –si no, chequen el punto máximo de ventas de la revista TvyNotas, que llegó a imprimir hasta 250 mil ejemplares semanalmente—, ahora el mundo digital nos ha envuelto y quien quiera destacar en cualquier actividad necesita darse a conocer a través de un portal digital (dominio) y de las redes sociales.

El emprendimiento no puede verse de ningún modo aislado de las nuevas tecnologías y del boom de las redes sociales, con más de 10 marcas mundialmente conocidas (de rebote: Facebook, Twitter, YouTube, Instagram, WhatsApp, SnapChat, y muchos etcéteras).

La gran ventaja de este momento es que en nuestro país y en muchos más del orbe, todavía no está reglamentado el uso del internet, y para un mensaje personal, de cualquier naturaleza, no necesitas pagar trípticos, volantes, tarjetas o espacios en los medios convencionales de comunicación. Basta con crear y usar tu cuenta de cualquiera de estas plataformas y comenzar a difundir lo que tú quieras, en función de tus necesidades básicas o de desarrollo profesional o comercial.

El mundo en este momento necesita ideas y que la gente se atreva a implantarlas y desarrollarlas, porque final y afortunadamente nuestra vida no la podemos disfrutar o padecer en 3D, todavía no.

Por ende, estas herramientas tienen que servir para generar necesariamente las respuestas que buscamos, para que los que habitamos este planeta tengamos una mejor organización y convivencia social, si no ¿para qué?

Esto es lo que los emprendedores mexicanos y oaxaqueños están haciendo: creando productos, servicios y esquemas que ayudan a mucha gente en la cobertura satisfactoria de sus necesidades cotidianas. Y así van creciendo las ideas y las personas, como una bola de nieve, como este suplemento de El Imparcial, que por lo pronto ya lleva nueve semanas, proponiendo, innovando y desarrollando ideas.