Marketing humano: emprendiendo con pasos sociales – Red Emprendedor

Marketing humano: emprendiendo con pasos sociales

 

Víctor Antonio Miguel Bautista*

¿Cuántos productos has consumido hoy en lo que va del día mientras lees este artículo? Si eres capaz de recordar alguno con buena percepción, seguro es un producto o servicio que represente más allá de lo que vende, tenga un valor agregado a su estrategia de mercadeo y le dé sentido humano, es decir, implemente estrategias de marketing social a su marca.

Ser emprendedor no es una actividad que esté de moda, es un nuevo modelo que genera autoempleo y más empleo a quienes nos rodean en nuestra comunidad. No debemos olvidar que este camino debe ser tomado con responsabilidad y no con ambición.
Todos nos hablan de tener un producto novedoso, un servicio estupendo, pero no de esa razón la cual nos debe impulsar el ser emprendedor, que radica en poder generar cambios con nuestras acciones.

Para ello debemos tomar en cuenta varios puntos al momento de construir una marca y emprender el vuelo, aquí algunas recomendaciones.

Impacto social. Sin duda, la razón más importante para el emprendedor social; el motor que te mueve a realizar acciones a favor de la comunidad, que debe ser el objetivo de las marcas antes que un fin económico, ya que al buscar generar cambios verdaderos, lo demás se da de forma natural.

Estrategias de posicionamiento: Generalmente los emprendedores piensan que entre más recordada sea su marca, mayor será su aceptación en el mercado, pero es un error común. El posicionamiento no es lo mismo que recordación de marca, éste se basa en el conjunto de percepciones que quiero que se generen a partir de lo que comunico, es decir, si soy una empresa a favor de comunidades indígenas, que se perciba el compromiso, el rescate cultural, el valor histórico y no significados erróneos como explotación, pérdida de identidad o lucrar con la marginación. Es indispensable identificar qué valores quiero proyectar.

Necesidades del consumidor: A menudo la gente no compra productos por lo que hacen, sino por lo que significan. Una realidad que repercute en la amplia competencia entre marcas de la misma categoría y que sin duda, representa un importante diferenciador al momento de decidir la acción de compra.

Persuadir:La persuasión en sí misma no es buena ni mala, depende del propósito y el contenido. Persuadir para lograr objetivos positivos en común para una sociedad, marca una diferencia para trabajar en equipo, para perseguir fines positivos comunitarios, e incluso, para favorecer aspectos como la economía local, preservación de espacios o incluso mayor educación para todos, lo que nos lleva a un siguiente punto.

Costos sociales: Todo lo que hagamos siempre tendrá una repercusión de costos, invertimos por supuesto el económico, pero existen también los sociales. Esas barreras que seguramente nos encontraremos al momento de comunicar nuestras ideas o que limitarán la respuesta de los consumidores ante nuestro intento de conversación con ellos. Algunos ejemplos de dichos costos puede ser el cambio o ruptura de paradigmas, de aquellas ideologías arraigadas que no permitan ver una realidad más amplia de la sociedad, tal es el caso de temas relacionados con la religión, las preferencias sexuales, la equidad, la inclusión o el malinchismo. Todo ello es un trabajo y un costo que debemos asumir, el cual será el más caro, pero al final el de mayor beneficio para la sociedad.

Engagement: La importancia de generar un vínculo con los consumidores será hoy en día una de las tareas más difíciles de conseguir. Basta con recordar la pregunta inicial de este artículo, en donde nos cuestionamos con qué marcas realmente generamos una conexión e interacción, sintiéndonos felices y satisfechos con nuestra compra, haciéndonos parte de ellas y además, sabiendo que nuestra aportación tiene una repercusión e impacto positivo para nuestro mundo. Ahora ya no se trata de vender por vender, sino de crear comunidades.

Si estás decidido a iniciar el camino del emprendimiento, es necesario que consideres estos puntos para arrancar de la mejor manera.Y si ya te encuentras en esta fascinante y agotadora aventura, es un buen momento para replantearte si los pasos que llevas dando han sido los mejores y óptimos, nunca es tarde para redireccionar qué tipo de emprendedor quieres ser. Permíteme darte un consejo: ser emprendedor social te traerá mayores beneficios no sólo para ti, sino para todos aquellos que crean en lo que haces y que contribuyan a tu objetivo de generar verdaderos cambios.

*Maestro en Mercadotecnia Integral. Consultor en branding.