Biohuacal: emprendiendo por la nutrición | Red Emprendedor
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Biohuacal: emprendiendo por la nutrición

 

La necesidad de mantener una alimentación sana y libre de productos químicos llevó a Alejandra Garza Montes a crear un huerto de autoconsumo, que después de cinco años se ha convertido en una empresa sostenible que da trabajo directo a ocho personas.

Herencia emprendedora

Proveniente de una familia de productores de leche y tomate, Alejandra, quien es arquitecta de profesión, decidió iniciar su huerto hace cinco años en un metro cuadrado, con el objetivo de tener alimentos sanos, que no fueran alterados con productos químicos como pesticidas y fertilizantes.

“El tema de la alimentación sana y la salud siempre me ha interesado y surgió como un gusto personal; sembré mi huerto que poco a poco tuvo demanda y se convirtió en Biohuacal”, compartió la agricultora urbana mientras mostraba su parcela con zanahorias, calabazas, brócoli, acelgas, espinacas, flores comestibles y su nueva producción de germinados.

De una idea de autoconsumo surgió un modelo emprendedor, que se consolidó como una empresa basada en la explotación de la tierra, regresando a las prácticas de producción tradicionales.

La demanda generada por amigos y familiares promovieron que su huerto se volviera un negocio “justo al escuchar a la gente que buscaba productos saludables, porque hace cinco años era más difícil encontrar esta comida; nos obligó a crecer, y por eso al año decidí sembrar más”, dijo la emprendedora que lleva un lustro trabajando la tierra.

Suma la producción pecuaria

La creciente demanda obligó a Alejandra a volver su empresa en productora agropecuaria, implementando la producción de huevo y pollo en pie, “los sobrantes y mermas de la huerta sirven para la alimentación de gallinas y pollos y actualmente sembramos dos hectáreas de maíz para hacer silo y producir granos para alimentarlas”.

De esta manera se cubre el ciclo de producción sin necesidad de utilizar productos extraños, “los sobrantes del huerto son consumidos por los animales y de los animales sale el abono”, explicó la emprendedora que está apostándole también a la producción de conejos.

Levantarse del fracaso

“He estado varias veces en quiebra, pero lo importante es volverse a levantar”, externó al suspirar y contar cómo ha tenido que sortear los altibajos de dirigir este proyecto emprendedor.

“El momento más difícil fue hace dos años, ya tenía un ritmo con restaurantes, y vino una granizada que solamente calló en el Valle de Etla, todo estaba perdido”, pero la naturaleza logró conservar y evitar que el proyecto desapareciera, “lo que me ayudó a salir de este momento de crisis, fue la misma estructura del huerto, ya que al tener un policultivo, sobrevivieron los productos que estaban debajo de la tierra”.

Pese a la adversidad salió adelante, “tuve que mantener a las personas que trabajaban conmigo, sin ganar un peso para mí, ahí te das cuenta que un proyecto es sustentable, cuando en un momento de crisis puedes salir adelante”.

“Es una derrota y se siente una frustración muy fuerte porque no depende de ti, de tus clientes, de tu esfuerzo, simplemente son inclemencias del tiempo, los grandes retos como emprendedor es vivir de lo que haces e invertir, dando paso a paso para llegar al éxito”.

Congruente con su filosofía de vida

Alejandra día a día trabaja en su huerto junto a siete personas originarias de Etla, quienes han fortalecido la producción con lo que saben, “el conocimiento que ellos tienen es valioso, es ancestral, saben cómo solucionar los problemas, cómo trabajar la tierra, ellos son la fuerza de Biohuacal”, enfatizó la también hortelana.

Actualmente, Alejandra produce los alimentos que lleva a su propia mesa, siguiendo así una dieta sana y nutritiva, manteniendo la idea original de abastecer su autoconsumo, y seguir creciendo a través del emprendimiento.