Conoce "Inviértete", el innovador proyecto oaxaqueño de educación | Red Emprendedor

Conoce “Inviértete”, el innovador proyecto oaxaqueño de educación

 

¿Qué es “Inviértete”?

Inviértete es una organización que está compuesta por profesionistas, activistas, emprendedores y estudiantes, que con programas educativos, apoyan a estudiantes de secundaria y bachillerato en sus estudios, sin importar su situación económica; teniendo objetivo,  generar oportunidades para mejorar el entorno de los estudiantes, mediante el intercambio de ideas alrededor del aprendizaje.

Este proyecto educativo busca involucrar cada vez más estudiantes que se encuentren motivados por seguir avanzando en sus estudios, desarrollarlos y encaminarlos a sus metas de vida. No se trata solo de estudiar, se trata también de comprender lo visto en las escuelas para aplicarlo en la vida.

Esta organización nace como “La Rebelión” (su primer nombre), en la ciudad de Oaxaca de Juárez, de la mano de Martín Mathus, el fundador principal. Economista y profesor, con estudios en Londres, Martín buscó volcar sus conocimientos para el campo educativo.  Inviértete pasó por varios procesos para llegar a lo que hoy es, sin embargo, desde el principio mantuvo sus objetivos claros; generar un entorno agradable para los estudiantes y su aprendizaje.

Así inició todo

Todo comenzó con asesorías después de clases, las cuales eran impartidas por Martín en un bachillerato de la ciudad. El grupo de estudiantes poco a poco se fue expandiendo, hasta lograr un número considerable. En cuanto el periodo escolar llegó a su fin, Martín y sus estudiantes enfrentaron el problema de quedarse sin aula para impartir las asesorías, sin embargo, eso no fue impedimento para seguir con el proyecto.

A raíz de la falta de espacio para el impartimiento de las asesorías, Inviértete se convirtió en un espacio público, por lo que más estudiantes se unieron al proyecto. Al no tener aula, los chicos tomaban las clases en unas bancas afuera de un colegio. La perseverancia los llevó a adquirir un nuevo espacio para poder desarrollar sus actividades. Fue PEMEX quien les prestó  un módulo de manera temporal.

“Toda la temporada de Diciembre hasta Marzo estuvimos en el módulo de PEMEX tomando las asesorías. El ambiente era bueno, aunque solo éramos diez, teníamos ideas muy locas. Después tuvimos que irnos a Las Canteras, donde tomábamos clases en el suelo; ahí estuvimos un par de meses hasta que Martín adquirió este lugar, la verdad que nunca pensamos que tendríamos un lugar como este” cuenta con orgullo William Ulises, estudiante y también fundador de Inviértete.

Inviértete evoluciona constantemente 

Inviértete ha estado en constante evolución. El espacio actual era una bodega, a la cual no se le daba uso alguno, solo había una mesa y un par de sillas. Con ayuda de Joao, un arquitecto portugués, amigo de Martín, este espacio obtuvo la imagen ideal para desarrollar actividades educativas.

Equipar el espacio de Inviértete ha sido todo un reto, desafortunadamente la financiación del lugar no ha sido del todo sustentable, sin embargo, se ha recibido aunque sea un poco de apoyo para que el lugar cuente con mesas de trabajo, material didáctico y equipo de cómputo.

“En el poco tiempo que llevamos, no hemos sido hasta ahora exitosos en el área de financiamiento. Por eso quiero agradecer a todas las personas que me han apoyado, incluso a mis papás y hermanos, que por medio de nuestra empresa de software, hemos podido comprar y donar la mayoría de equipos que están aquí” comenta Martín Mathus.

“También nos ha apoyado mucho la doctora Nancy Alcántara, la dueña de la bodega; ella ha sido muy paciente con nosotros, con los temas de la renta y todo eso”. En cuanto al tema de la financiación del proyecto, Mathus agrega “agradezco a todos los pequeños donativos que han llegado. Ada mes es un show pagar las cuentas. Esperemos que este año, ya después de que podamos mostrarle a las personas todo lo que sucede aquí, podamos conseguir más gente que se involucre con donativos” apunta.

Además de los temas financieros, el proyecto también enfrentó dificultades para darse a conocer dentro de la comunidad estudiantil. Una vez establecidos en el espacio actual, era necesario promocionar de manera más abierta el lugar, para así llegar a más gente, dando a conocer el espacio y su oferta.

“Fuimos a dar promociones a las escuelas, para que los alumnos colaboraran con nosotros, sin embargo, no tuvimos respuestas satisfactorias. En casi todas las escuelas nos decían que debíamos cumplir con muchos requisitos para poder obtener una cita y exponer el proyecto. No podíamos dar la información del proyecto, siempre nos pedían muchos trámites burocráticos, los cuales nos impedían mostrarnos” expone Sandra Concha, organizadora comunitaria de Inviértete.

“Aunque insistíamos y cumplíamos, muchas veces no nos daban respuesta. Probablemente las escuelas pensaban que se trataba de un fraude. La verdad fue triste, ya que aunque mostrábamos imágenes de nuestros espacios y audios de nuestros alumnos, las escuelas empezaron a decir que no teníamos credibilidad. Además de que muchas escuelas ya tienen convenios con otras asociaciones para las asesorías” puntualiza.

Actividades y áreas de conocimiento

En cuanto al programa educativo, Inviértete centraliza su oferta en cuatro áreas del conocimiento: matemáticas, comprensión lectora, educación emocional y ciencias, en esta última, se busca que los chicos se acerquen a la ciencia mediante la programación.

Martín Mathus considera que estas cuatro áreas son esenciales para el conocimiento ya que “a partir de la comprensión lectora, en la cual muchos chicos llegan en un nivel muy bajo, una cosa es saber leer, y otra es entender lo que estás leyendo. Tenemos una forma de medir como van los chicos. De ahí, la comprensión evoluciona a la escritura y por último al análisis crítico” expone.

En cuanto al área matemática, se busca que los chicos dominen los temas y sepan cuando y donde utilizarlos. Mathus resalta también que “el acercamiento a las ciencias es diseñado para detectar talentos en la materia, acercar a los estudiantes a la misma y detectar vocaciones científicas. Esto lo hemos hecho mucho a través de la programación; los chicos están fascinados programando” subraya con entusiasmo.

“Ahora tenemos proyectos para enseñarle a más personas a programar y para interesar a los niños en la programación. Estamos ayudando a los chicos de preparatoria a preparar juegos y proyectos, que después buscaremos la forma de compartir con otras personas” expone Iván, estudiante de preparatoria.

El área de educación emocional está a cargo de la psicóloga Estefanía Sánchez. “Esta área trata las habilidades no cognitivas, que son habilidades que no necesariamente se aprenden en la escuela. En la escuela podemos aprender español, matemáticas, química, etc. Por otra parte, las habilidades no cognitivas se tratan más de cuestiones natas, personales del ser humano, las cuales ayudan a los estudiantes a aprender; la resiliencia y la perseverancia son ejemplos de esto” explica.

¿Cómo apoyar a “Inviértete”?

Inviértete cuenta con su cuenta de Pay-Pal para recibir donativos, la cual puedes obtener visitando su sitio web: www.inviertete.org

“Estamos trabajando puntualmente todavía en el plan de negocios, pero estamos hablando de que becar un chico cuesta $500 o $600 al mes. Entonces, queremos hacer ese tipo de cosas, en vez de que alguien donde mucho dinero, sería mejor que becaran a un chico, lo cual sería muy interesante” reflexiona Mathus.

Invitación a la sociedad oaxaqueña

Por último, Martín Mathus, sus colaboradores y estudiantes, hacen una invitación a la sociedad en general, para conocer Inviértete, además de proyectar un mensaje para que la sociedad se involucre en proyectos de este tipo.

“Acérquense, estamos a un par de minutos del centro de la ciudad. La mejor forma de entender que sucede aquí, es venir a verlo, platicar con los chicos y ver cuál es la dinámica. No es una escuela, no damos asesorías como tal, esto es algo realmente interesante e innovador. Estamos teniendo éxito” invita Martín Mathus.

 

 

“Este es un lugar cómodo y accesible para aprender, estudiar y saber más, además de interactuar con más personas. Esto es para todos aquellos que busquen construir comunidad en tono al conocimiento” sonríe Gabriela Sánchez.

“Conozcan el lugar y a los alumnos. Busquemos que la sociedad se involucre. Al final, muchas veces le dejamos las cosas a ciertos actores, como la escuela. Las cosas no son así, todos debemos involucrarnos, o de lo contrario, todo va a seguir siendo igual, nada va a cambiar” expone Sandra Concha.

Los estudiantes también invitan a todos los chicos a unirse a Inviértete.

 

“Aprender es algo muy padre, siento que si no aprendes algo nuevo cada día, entonces no hay un sentido para seguir viviendo. Hay que tener las ganas para aprender, aquí todas las personas hacen un gran trabajo” Iván Martínez, estudiante de 17 años.

Por último, William Ulises deja un gran mensaje para todos. “Yo le diría a los chicos de secundaria y bachillerato, que vengan. El conocimiento es nuestra única arma contra el mundo, y es un mundo muy hostil. Si no estás bien preparado, te van a acabar” concluye.