Desde mi experiencia | Red Emprendedor

Desde mi experiencia

 

La edad no tiene límites

Edith Rodríguez*

Cerca del año 1975 vi a una señora que cargaba a una niña con un vestido muy bonito que era tejido. Yo no tenía nada de dinero y mi esposo no quiso apoyarme, por lo que decidí comprar un poco de estambre y hacer, como yo pudiera, un vestido a mi hija.

Jamás imaginé que se fuera a convertir en una pasión y en una fuente de ingreso para mí, después de 43 años. No fue nada fácil poder crear algo diferente, pues comencé a hacer mis blusas y la ropa de mi hija tejida; a las personas que me veían les gustaban mis modelos y comenzaban a preguntarme los precios de mis obras. No tenía ni la menor idea de cuánto cobrar.

Siempre he considerado que a esta vida venimos a compartir y a ayudar, es por eso que desde hace algunos años cada diciembre tejo ropa abrigadora para regalar, comprendí que muchas personas pueden estar viviendo aquel momento que yo viví en el 75.

Hoy vivo del tejido, pero he decidido formalizar mi negocio, por eso acudo a capacitaciones para poder formalizar. Nunca había escuchado la palabra emprendimiento y hoy Tejidos “Conchita” me llena de alegría.

Saber que ha sido a partir de un momento difícil que se ha generado una parte importante en mi vida; a mis 64 años soy jubilada, sé que quizá no encuentre trabajo por mi edad, pero los seres humanos tenemos tantos talentos que podemos vivir de ellos. Yo hoy vivo de ello y me gustaría poder contagiar esas ganas de que la edad no tiene límites.

 

*Jubilada y emprendedora.