Emprendiendo el vuelo | Red Emprendedor

Emprendiendo el vuelo

 

Alguna vez el filósofo John Dewey hablaba acerca del mundo de las ideas y exponía que cualquier persona podía tener buenas ideas, inclusive los idiotas, lo mismo pasa a la hora de emprender, sin embargo, un chispazo o una luz no es suficiente para generar una empresa exitosa.

Los emprendedores tuvieron alguna vez una genial ideal y quizá muchos o algunos de ellos lo han logrado, pero seguramente en el 99 por ciento de los casos no ha sido producto de la casualidad. Me atrevo a decir que sólo el trabajo constante y la innovación son capaces de llevar al éxito a casi cualquier empresa.

Las ideas son tan importantes como la ejecución misma y aunque Dewey decía que la idea significaba sólo el 1 por ciento del proyecto y la ejecución del mismo, la planeación, la estrategia y el trabajo representaban el 99 restante, sin el origen, la idea del proyecto, no existiría lo demás. Entonces se complementan.

En el pasado brillantes hombres como Alexander Graham Bell, inventor del teléfono; Robert Noyce, desarrollador del circuito integrado y Blaise Pascal, creador de la calculadora marcaron un hito en la historia con sus innovaciones, las cuales años y décadas más tarde fueron mejoradas y en la actualidad brindan gran utilidad en la era de la información.

A la hora de emprender la innovación es fundamental, la piedra angular para hacer crecer un negocio. Supongamos que una empresa ha logrado consolidarse, ahora viene lo más complicado, mantenerse. Quizá suene rebuscado, pero nada más que la innovación hará que la empresa crezca, se desarrolle y se mantenga bien posicionada.

De ahí que desde las empresas que producen bombillas hasta las que fabrican lápices innoven cada temporada sacando un artículo novedoso, lo cual provocará expectativa en los consumidores e incentivará el deseo.

Lo mismo pasa con las pequeñas empresas, las cabezas de las organizaciones deberían en teoría de ser capaces de reinventarse sino a diario, por lo menos una o dos veces al año ofreciendo a sus consumidores, un plus, algo que los haga diferentes.